IES FORAT DEL VENT--CLÀSSIQUES-- TR 2006-2007

El Seminari de Clàssiques del IES Forat del Vent fará el seguiment dels TR del curs 2006-2007 amb aquest blog.

sábado, diciembre 09, 2006

El Renacimiento. M.L.M (Danza)

El Renacimiento

El movimiento renacentista se originó en Italia aproximadamente en el siglo XIII, posteriormente extendido por toda Europa durante el siglo XIV.
En Italia, cada ciudad poseía hermosos y varios edificios: suntuosos palacios y magníficos templos, decorados por buenos artistas.
El arte tuvo que evolucionar apresuradamente. Primeramente se desarrolló el Arte de los pintores y los escultores. En las principales ciudades, Florencia, Roma, Venecia, y Milán se empezaron a mostrar en la época del Renacimiento sus festines y orgías, los banquetes, las giras campestres, las mascaradas, las cabalgatas, los conciertos públicos o privados, los bailes…
Así recobró protagonismo la Música y la Danza, adorada por toda la población, de ese modo, los mas poderosos, como los príncipes, los mismos papas, igual que las Municipalidades y otras Corporaciones, sintiéndose orgullosos de provocar tal sentimiento a los mas humildes, organizaban para ellos pintorescas fiestas con desfiles de carrozas y de comparsas, de músicos y de danzantes poniendo a las ciudades en movimiento convirtiéndolas en un jolgorio.

Los Superiores, preparaban estos eventos encantados, éstos eran los primeros en participar en ellos como Lorenzo Médicis, y muchos otros daban estas fiestas haciéndolas servir como arma política, así tener a los miembros del poblado de su parte. Los pintores de la época, entre otros Boticelli, se encargaban de diseñar las carrozas de aquellas cabalgatas, los arcos, llenos de flores y de ramaje, por los que pasaban dichas cabalgatas. Las carrozas estaban dedicadas al triunfo del Amor, a Saturno y Juno, a Venus, a Baco…y a los momentos mas recordados de la historia de Roma. Esta festividad estaba acompañada de una serie de artistas, cuyos iban disfrazados y se dedicaban a cantar, danzar y hacer sonar sus instrumentos. Se representaban los llamados ballets fugitivos, los figurantes recorrían las calles y las plazas florentinas con gran entusiasmo.
Normalmente la celebración se realizaban por la noche, desde el atardecer hasta la madrugada. Los desfiles se efectuaban a la luz de las antorchas, entornándose laudos profanos, que en ocasiones componía el mismo Lorenzo. Podemos apreciar uno de sus escritos en honor de Ariana y Baco:

¡Mirad a Baco y Ariadna, hermosos y
ardiendo de amor el uno por el otro…!
Ya que el tiempo huye y nos engaña,
ambos gozan siempre de su dicha.
… … … … … … … … … … … … … …
Los graciosos sátiros, enamorados de
las ninfas, les han tendido mil amorosos
lazos en las grutas y en los bosques.
Ahora, enardecidos por Baco, saltan y
bailan mientras esperan. El que desee
ser feliz debe apresurarse. Porque na-
die sabe lo que traerá el día de mañana.

Damas y tiernos galanes: ¡Vivan
Baco y el amor! Tañed instrumentos,
Cantad y bailad, que el corazón se
inflame de amorosa dulzura. ¡Cesen la
pena y el dolor! Quien desee ser feliz
debe apresurarse. Porque nadie sabe lo
que traerá el día de mañana.


A los señores y plebeyos les agradaba ir a comer al campo y finalizar la comida bailando entre los pinos que les rodeaba. Se entregaban a las danzas cortesanas y caballerescas. Las damas que las interpretaban tienen gran semejanza con las Gracias del famoso cuadro de Boticelli, La Primavera.

Asiduamente se organizaban espectáculos privados, a base de bailes y danzas, las responsables eran hermosas jóvenes recubiertas con poca ropa, igual que las Gracias del cuadro nombrado anteriormente. La función tenía lugar en las galantes cortes de los duques de Ferrana y de Milán, o en la de los Médicis, pero también en la pontificia, de Roma.

Ballet

Las cortes de Italia y Francia se convirtieron en el centro de los nuevos desarrollos en la danza. En la corte de Catalina de Medici (1519-1589), la esposa italiana de Enrique II, nacieron las primeras formas de Ballet. En 1661 se autorizó en Francia el establecimiento de la primera Real Academia de Danza. En los siglos siguientes, el ballet se convirtió en una disciplina artística reglada y fue adaptándose a los cambios políticos y estéticos de cada época.

Puede afirmarse que el Ballet desarrolla un argumento en la que los figurantes expresan sus pensamientos, por medio de pasos de danza y por gestos. Se considera que el Renacimiento es “la edad del ballet”.
A partir de aquel momento se le atribuyó a esta danza unos coros de danzarines con la misión de conseguir gran expresividad para obtener mejor unos propósitos dramáticos.
Es en Roma donde el ballet merece mas atención que en ningún otro lugar.
Los Italianos que eran los mas cultos y refinados de la época renacentista, fueron ellos lo que crearon esta serie de espectáculos danzados y bailados. Dieron un sentido profano en todos los aspectos, profundizando en sus figuras y giros como en la música, en los trajes, en la iluminación y en toda la escenografía, seleccionaban de las Sagradas Escrituras los temas que eran más profanos.


El esplendor que estaba recobrando el arte en Italia, se extiende por casi toda Europa, pero donde mas éxito tuvo fue en Francia. Y a pesar de que seguían muchas de las sugestiones italianas, era evidente que los franceses no consiguieron obtener la gracia pagana que adquiría Italia.
Aun así en Francia no había fiestas que no finalizaran con danzas y bailes. Los Reyes eran los protagonistas, primeros en tomar iniciativa en cualquier baile. De la corte de Francisco I, Margarita de Valois alcanzó máximo éxito danzando. No menos mérito recobró el Baile de Catalina de Médicis, aunque ésta prefería contemplar la danza más que intervenir directamente.

Regresando a los festejos que tenían lugar en Italia, se comentaba que Enrique II siendo príncipe, en alguna ocasión y tratándose de mascaradas, no tuvo ningún tipo de pudor en bailar disfrazado de mujer. Cuando los proclamaron Rey, daba lugar a maravillosos bailes que mas tarde fueron memorables.
Enrique IV, fue el sucesor del trono, a pesar de ser mas sencillo y simple que Enrique II, no aminoró el nombre de fiestas y danzas. Éste presentó especial interés por las danzas populares de cada región, que introdujo de la corte, en concreto por la de Les Tricots, su nombre ya indica rapidez de movimientos, así era la dirección de ciertos pasos que formaban este baile.
Durante su reinado, el monarca, dio ochenta bailes extraordinarios y magníficos, celebrados principalmente en el palacio conocido por el Arsenal de París, constaba con una sala específica para este tipo de saraos, daba también mascaradas y otros muchos bailes de menor importancia, sin olvidarse mencionar los bailes privados que organizaban sus cortesanos, y los bailes públicos ofrecidos por el pueblo.

Hubo una distinción entre dos tipos de Danza dentro de la corte: la de los bailes bajos y la de los bailes altos.

· Bailes bajos: Éstos eran calmados, reposados, ejecutados con gran ceremonia.
· Bailes altos: Consistían en una sucesión de brincos y saltos, llamándoseles también, bailes nobles.

Por otro lado también estaba la danse terre-à-terre, bailada sin apenas abandonar los pies del suelo.

Posteriormente, en el siglo XVIII, aumentaron diferentes clases de danza, indagando en múltiples detalles.
Entre las Danzas bajas más famosas hay que mencionar el Tordion y la Gaillarde, que vivieron días muy exitosos e incluso mas que la gentilísima Pavana, la cual fue símbolo de aquella época, de los Valois, y sin duda, la más atrayente de las danzas cortesanas.
La Pavana era de carácter comedio y muy armónico, muchos la juzgaban como una invención española, relacionándola con El Parado, y dicen que toma nombre de pavo, por las actitudes que adopta dicho animal. Lo cierto es, que los italianos rechazaban esa idea, y preferían creer que el verdadero origen del nombre de la danza en cuestión es el de Padovana, provinente de la ciudad de Padua. En España se aceptó este baile, que se adaptaba muy bien al sentido serio y grave de la corte española, lo que hicieron los españoles fue dar a dicha danza figuras y movimientos nuevos, en los que se apura la dignidad y el protocolo, imprimiéndola, tal vez, ese aire de cortejo solemne que tanto impresiona.

Los manuales y tratados de Danza encontrados en el tiempo de Valois, muestran la reflexión e instrucción de los profesores de esa época. Cada paso tiene su explicación para efectuarlo de modo discreto y propio, en ocasiones se presenta ridículo y convencional, y otras veces muy digno de respeto y sobre todo muy sugeridor.
Los que se disponían a realizar tales pasos, debían tener en cuenta además de la posición de los brazos y los movimientos de los pies, también los gestos, las palabras que deben cruzarse entre los ejecutantes, la medida de las sonrisas y hasta el resplandor de las miradas…

Las danzas altas no gozaron el mismo privilegio en los medios cortesanos, tanto en Francia como en otro países. El motivo fue porque estaban en contra de las “maneras” de los cortesanos. Eran bailes de origen plebeyo que habían tomado los señores, del pueblo, que con sus maestros de Baile, hicieron algunas modificaciones, confundiéndose con sus antiguas y permanentes formas.

El vals, estuvo de moda en el siglo XIX, este Baile, representa un buen ejemplo de estas danzas, comentadas anteriormente. Entra en el vínculo del baile popular. En cuanto a su origen, se cree ser Alemán, por otro lado, los franceses opinan que proviene de la Provenza, desde donde pasó a la corte de los Valois. Sin embargo, su nombre en la corte de Enrique III, que lo bailaba según parece con gran soltura, fue llamado el de La Vuelta.

Este afán por la Danza continuó en los reinados siguientes, bajo Luis XIII, Luis XIV, Luis XV… Se seguían realizando bailes de sociedad, en los que los reyes y todos sus cortesanos formaban parte de él. Pero también se organizaban entonces, grandiosos y brillantes espectáculos de ballets, en los que no se servía de ingenio ni invención.

Los soberanos y ciertos poderosos, mandan construir en sus residencias, en medio de sus enormes y espléndidos parques y jardines, dando nuevas perspectivas edificando terrazas, levantando fuentes monumentales, improvisan lagos artificiales, y el día previsto para llevar a cabo tales fiestas, acompañadas de juegos pirotécnicos mientras que suena la música de orquestas, con diversos trucos hacen aparecer a los bailarines expuestos sobre carrozas. Efectuaban todo tipo de efectos, personajes en apariencia volante, rocas en movimiento en la superficie de los lagos, caballos q bailan..y esto fue justamente lo que hizo más conmemorable a los ballets, los caballos enseñados a bailar o haciendo algo semejante a ello.
Así pues, trabajaban un gran equipo en estos espectáculos, artistas, legiones de artífices y de artesanos, arquitectos del Rey, las chicas de los talleres donde se confeccionaban los trajes.

Mientras tanto, en los saraos cortesanos se iniciaba el gran auge del Menuet; se continuaba bailando pavanas, alemanas y valses corridos, y aparecían la Gabota, que se semejaba a la Pavana, y la Chacona y la Zarabanda danzas españolas.
Por otra parte, Luis XIV establecía la Academia de Danza.

La relación de unas cortes con otras cada vez era mayor, ya que por una serie de circunstancias, como las recíprocas visitas que se hacían los príncipes, los enlaces matrimoniales y el intercambio de embajadas permanentes, y el simple interés y curiosidad de unos pueblos por las costumbres de otros, facilitan, obviamente, esos intercambios, igual que las guerras, las ocupaciones militares y la especial organización de algunos Estados europeos. Estos hechos hacen dudar el origen de muchos de los bailes, a que corte pertenecen, y su nacionalidad.

En cuanto a los bailes populares continuaron en todas partes su tradición, cobrando nuevas figuras de los bailes cortesanos, siendo cada vez mayor la afición a la Danza.